Urología y Andrología

En Lebrato y Grandío Hub Clinic, ofrecemos consulta, diagnóstico y tratamiento en la especialidad de Urología y Andrología.

¿Quieres saber qué engloba esta especialidad? ¡Sigue leyendo!

Es la especialidad que estudia y previene patologías médicas y quirúrgicas del aparato urinario en hombres y mujeres. De forma específica, también se encarga de estudiar las enfermedades de próstata y genitales masculinos.

El urólogo se encarga de diagnosticar y tratar todo tipo de problemas asociados al aparato urinario y genital masculino. También estudia la andrología, que abarca todo lo referido a la salud y sexualidad del hombre.

Si tienes alguna preocupación o simplemente quieres asesoramiento relacionado con esta especialidad, puedes llamarnos o visitarnos en Ourense para reservar tu cita en urología.

¿Qué podemos hacer por ti en el ámbito de la Urología y Andrología?

En Lebrato y Grandío Hub Clinic, podemos ayudarte en el ámbito de la urología con las siguientes soluciones médicas:

Diagnóstico de patologías asociadas al aparato urinario y al sistema reproductivo masculino:

Esta enfermedad se produce en el hombre con el avance de la edad, y se debe a la disminución progresiva de los niveles de testosterona.

Sus síntomas más comunes son la disfunción eréctil, la disminución de apetito sexual, la dificultad de concentración, la debilidad muscular, el cansancio y la depresión, que lógicamente afectan la calidad de vida del paciente.

En Lebrato y Grandío Hub Clinic, determinamos los niveles en sangre de la hormona, elaboramos un diagnóstico y aplicamos el tratamiento idóneo para el caso concreto.

Es la patología cancerígena más común en hombres mayores de 70 años, y tiene un origen multifactorial.

En su estado inicial, es asintomática, por eso es necesario realizar revisiones urológicas periódicas.

Para un diagnóstico definitivo, es necesario realizar biopsias de próstata. El tratamiento dependerá del caso concreto.

Es el segundo tumor urológico más común y, aunque afecta en mayor medida a los hombres, en los últimos años ha comenzado a incidir más en las mujeres por factores ambientales. Nuestro país presenta unas tasas de esta afección mayores que en el resto de Europa.

El principal factor de riesgo es el tabaco.

Para diagnosticarlo, es necesario realizar una analítica y citología de orina, además de una ecografía y una citoscopia.

Es una consulta muy común en el ámbito de las urgencias, y se produce por la obstrucción total o parcial del flujo de salida de orina entre los riñones y la vejiga.

El síntoma principal es un dolor intenso en la zona lumbar, pero también pueden presentarse vómitos, sangre en la orina o incluso fiebre.

Es una enfermedad que afecta a la población masculina, y que solo consultan el 20-30% de los afectados. Consiste en la incapacidad para mantener la erección, tanto en lo relativo a rigidez como a duración.

Se puede deber a factores de riesgo cardiovasculares. El diagnóstico suele ser clínico, aunque en algunos casos es necesaria la realización de pruebas de laboratorio.

Los tratamientos para esta afección son fáciles de administrar y seguros.

Consiste en la pérdida de orina de forma involuntaria durante el sueño en los niños. Hay que tener en cuenta los antecedentes familiares.

La solución es la terapia conductual y el feedback positivo. Hay que evitar el castigo o provocar el sentimiento de culpa en el pequeño.

La medicación se reduce a casos concretos.

Es un problema común que afecta a la sexualidad de los hombres, y que muy pocos se atreven a consultar. Consiste en la incapacidad para retrasar la eyaculación, lo cual incide negativamente en el desarrollo de una relación sexual normal.

Las causas pueden ser psicológicas u orgánicas, y los tratamientos suelen ser técnicas conductuales, anestésicos locales o determinados fármacos.

Consiste en el crecimiento no canceroso de las células de la próstata, que provoca comprensión progresiva en la uretra. Es frecuente a partir de los 60 años.

Sus síntomas son numerosos, y no tienen por qué presentarse todos. La severidad de los mismos puede afectar directamente en la calidad de vida del paciente. El tratamiento dependerá de los síntomas que se estudien en cada caso concreto.

Consiste en la pérdida involuntaria de orina. Se produce en personas de ambos géneros, por diferentes causas y factores.

Pueden ser por esfuerzo (asociada a otras actividades como toser o correr) o de urgencia (por la aparición del deseo súbito y la incapacidad de contención).

El diagnóstico y tratamiento es diferente en hombres y mujeres.

Dichas infecciones pueden afectar a la vejiga o al riñón. En el caso del hombre, puede existir afección también en la próstata.

Para el diagnóstico de las mismas, hay que revisar detalladamente la historia clínica, entrevistar al paciente y realizar un examen físico.

El tratamiento se orienta al control de la infección y la disminución de la inflamación para así evitar futuras complicaciones.

Consisten en infecciones urinarias que se repiten con cierta periodicidad.

Es de especial relevancia la realización de cultivos de orina y pruebas de imagen como la ecografía.

Consiste en una sensación de presión, dolor o molestar, que se produce cuando se llena la vejiga y que se alivia con el vaciado. Puede estar asociado a otras afecciones.

Incide directamente en la calidad de vida del paciente, y el tratamiento ha de orientarse de cara a la recuperación de la adecuada función vesical y en la eliminación del dolor.

Consiste en la pérdida del control vesical, causada por la lesión medular traumática u otras afecciones como la esclerosis múltiple, el parkinson o accidentes cardiovasculares, entre otras.

Es la ETS más común, con una relevancia clínica más marcada en las mujeres que en los hombres, que se contrae al mantener relaciones sexuales a través del contacto cercano con la piel de una persona infectada.

El diagnóstico se puede realizar a través de una observación si existen lesiones superficiales o a través de pruebas citológicas o andrológicas.

El tratamiento dependerá del caso concreto.

Realización de pruebas diagnósticas específicas para la detección de problemas o patologías:

La Biopsia Prostática Transrrectal Ecodirigida es una prueba confirmatoria para determinar la existencia o no de cáncer de próstata. Este procedimiento suele tolerarse bien por parte del paciente, y deberá administrarse antibiótico antes y después de la realización de la misma.

Es una metodología de diagnóstico que consiste en el estudio de la uretra y de la vejiga con un endoscopio flexible. La finalidad es determinar si el paciente sufre cáncer vesical, trastornos de la vía urinaria, obstrucciones o infecciones urinarias de repetición, entre otras.

Consiste en una revisión urológica realizada al menos una vez al año y que tiene como finalidad detectar, prevenir y tratar algunas enfermedades asociadas al aparato urinario. Debe realizarse a partir de los 50 años o a partir de los 45 años si hay antecedentes familiares.

En la mayoría de los casos masculinos el examen físico es suficiente, pero si se observan lesiones puede ser necesario realizar una biopsia. La finalidad es determinar la presencia del virus y catalogar su serotipo.

Esta prueba permite una valoración más detallada de la próstata, y es necesaria en el caso de realizar una biopsia. No requiere una preparación especial.

Sirve para el diagnóstico de enfermedades como tumores, litiasis, cólico renal, infecciones de orina…

Es una evaluación que incluye varias pruebas, y que tiene como finalidad el diagnóstico de enfermedades como la incontinencia urinaria, la vejiga hiperactiva, la vejiga neurógena y otros problemas miccionales del hombre.

Esta prueba se realiza para la valoración del vaciado vesical, y suele realizarse en pacientes con problemas de micción. Se realiza de forma ambulatoria.

Aplicación y realización de tratamientos para solucionar patologías:

La cirugía de fimosis o circuncisión se realiza con la resección del prepucio enfermo. Se realiza en régimen ambulatorio con anestesia local.

Sus beneficios son la prevención de infecciones, la mejoría en la higiene del pene y la prevención cancerígena y de otras patologías.

Es un procedimiento para tratar la incontinencia urinaria de esfuerzo, que se caracteriza por ser mínimamente invasivo y ambulatorio.

Su efecto no es curativo, ya que hay que repetirlo temporalmente.

Antes de su realización, es necesario descartar otras patologías como la infección urinaria.

Este método se utiliza para tratar numerosas afecciones del sistema urinario, siendo mínimas las molestias que produce.

Con este tratamiento, se reduce la sintomatología y se mejora la calidad de vida del paciente.

No debe confundirse con el tratamiento de circuncisión de la fimosis.

Se emplea para tratar la afección del frenillo corto, que provoca dolor o molestias en las relaciones sexuales e incluso sangrado.

Es una cirugía sencilla, con anestesia local y en régimen ambulatorio.

Es un tratamiento conductual que tiene como objetivo que el paciente controle los episodios de urgencia miccional, logrando un mayor control sobre la vejiga.

Ha de realizarse un diario miccional, en el que se registre el número de micciones y horas, el volumen y los episodios de incontinencia.

 

Se consigue a través de un entrenamiento muscular personalizado, la electroestimulación, el biofeeback y el conocimiento del suelo pélvico.

Se utiliza para solucionar afecciones como la incontinencia urinaria y anal, los prolapsos pélvicos, el dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia) o el estreñimiento y las hemorroides.

No es doloroso y no existen requisitos de edad ni de severidad de la enfermedad.

Pueden eliminarse a través de fármacos con actuación local, la electrocoagulación, la crioterapia o la escensión de las lesiones con anestesia local.

 

Es un método anticonceptivo seguro y sencillo. El procedimiento consiste en una pequeña incisión en el escroto. Es una intervención ambulatoria y se realiza con anestesia local.

Al prescindir del bisturí, es un proceso menos doloroso y en el que se reducen las probabilidades de sangrado.

Lo ideal es estar convencido de que no se tendrán más hijos, aunque es reversible mediante una vaso-vasostomía o una biopsia testicular.

Cuando el tratamiento de la urgencia urinaria y de la incontinencia de urgencia no funciona o no se adapta bien al caso del paciente, se emplea el botox para para paralizar el múscula de la vejiga y así evitar contracciones involuntarias.

Los resultados suelen ser óptimos. Es una intervención que incide directamente en la calidad de vida del paciente, y el efecto dura entre unos 7 y 9 meses aproximadamente.

Es un tratamiento indicado para la disfunción eréctil de origen vascular. Consiste en la aplicación de ondas de choque en varias sesiones de 15 a 20 minutos.

Es un proceso ambulatorio, no precisa de la utilización de anestesia.

No es doloroso ni produce ningún tipo de reacción. 

Horario

De lunes a viernes:

Mañana

09:30 – 13:00

Tarde

16:00 – 20:30

Pide cita

Si quieres pedir una cita en nuestra clínica en esta especialidad en concreto, no dudes en llamarnos.

¡Haz clic en el siguiente botón!

Dr. Carlos Müller Arteaga

Premio “Ponce de León” de la Asociación española de Urología a la mejor tesis doctoral en el año 2017.

Conoce al Dr. Carlos Müller

Carlos Müller es un doctor especializado en Urología y Andrología con amplia formación y experiencia.

Cuenta con un especial interés en la Urología Funcional y Andrología:

  • Incontinencia urinaria femenina y masculina.
  • Síndrome de dolor vesical.
  • Vejiga neurógena.
  • Infecciones urinarias de repetición.
  • Disfunción eréctil.
  • Eyaculación precoz.

Ha participado como investigador y co-investigador en diversos protocolos clínicos.

Además, cuenta con una amplia participación activa en congresos nacionales e internacionales y una extensa publicación en libros, capítulos de libros, revistas nacionales e internacionales.

Educación, experiencia y acreditaciones

Actividad Laboral

Información Académica

Acreditaciones

Conoce al Dr. Manuel de la Rosa Kehrmann

El Dr. Manuel de la Rosa Khermann es licenciado en Medicina y Cirugía, carrera que ha cursado en la Universidad Complutense de Madrid.

Se especializó en Urología a través de la cátedra del Hospital Clínico de San Carlos de Madrid.

Cuenta con más de 20 años de experiencia, con dedicación especial en la Cirugía Endoscópica, cirugía de Corta Estancia e Impotencia Sexual.

A lo largo de su trayectoria, ha realizado más de 5000 intervenciones quirúrgicas. 

Educación, experiencia, publicaciones y congresos

Actividad Laboral

Información Académica

Publicaciones y Congresos

Dr. de la Rosa Kehrmann